Recibir la noticia de que se necesita una ostomía puede generar miedo, dudas o rechazo. Es una palabra que a menudo se asocia con cambios drásticos en el cuerpo y en la rutina diaria. Sin embargo, gracias a los avances médicos y tecnológicos, vivir con una ostomía hoy es completamente compatible con una vida activa, autónoma y plena.
Una ostomía no es una enfermedad, sino una solución médica que permite a las personas con problemas digestivos, urinarios o ciertas patologías oncológicas continuar eliminando los desechos del organismo de manera segura y controlada. Entender en qué consiste, cómo cuidarla y qué recursos están disponibles es el primer paso hacia la tranquilidad y la confianza.
En este artículo te explicamos qué es una ostomía, qué tipos existen, cómo cuidarla adecuadamente, qué hábitos favorecen el bienestar y qué productos puedes encontrar en Farmacia Martel para ayudarte en tu día a día.
Qué es una ostomía

Una ostomía es una intervención quirúrgica mediante la cual se crea una abertura artificial en el abdomen, llamada estoma, que permite la salida de heces, gases o orina hacia el exterior del cuerpo. Esta apertura se conecta a un dispositivo recolector (una bolsa o sistema cerrado) que garantiza la eliminación de los desechos de manera higiénica, segura y discreta.
El término “ostomía” proviene del griego stóma, que significa “boca” o “abertura”. Por tanto, el estoma actúa como una nueva vía de salida cuando, por enfermedad o lesión, el intestino o la vejiga dejan de funcionar correctamente.
Dependiendo de la causa, una ostomía puede ser:
- Temporal, cuando se espera recuperar la función normal del órgano tras un tiempo de curación.
- Permanente, cuando la parte del intestino o de la vejiga afectada ha sido extirpada o ya no puede utilizarse.
Por qué se realiza una ostomía
Las razones médicas para realizar una ostomía son variadas, pero el objetivo siempre es el mismo: preservar la vida y la calidad del paciente. Algunas de las causas más frecuentes incluyen:
- Cáncer de colon, recto o vejiga.
- Enfermedades inflamatorias intestinales, como la colitis ulcerosa o la enfermedad de Crohn.
- Diverticulitis severa o perforaciones intestinales.
- Traumatismos abdominales graves que dañan el intestino o la vejiga.
- Complicaciones quirúrgicas previas.
- Malformaciones congénitas del aparato digestivo o urinario.
En muchas ocasiones, una ostomía no solo salva la vida, sino que mejora significativamente la salud, el bienestar y la independencia del paciente, al resolver síntomas como el dolor abdominal, las infecciones o la obstrucción intestinal.
Tipos de ostomías: diferencias y características
No todas las ostomías son iguales. Se clasifican en función del órgano afectado y del tipo de contenido que eliminan.
1. Colostomía
La colostomía consiste en crear un estoma en el colon (intestino grueso). Se utiliza cuando el tramo final del intestino —recto o ano— no puede funcionar correctamente.
Características:
- Las heces son más consistentes y formadas.
- Puede ser temporal o permanente.
- Se indica frecuentemente tras cirugías por cáncer colorrectal o diverticulitis.
Según su ubicación en el colon, cambia la consistencia de las heces:
- Colon ascendente: heces líquidas o pastosas.
- Colon transverso: heces semiformadas.
- Colon descendente o sigmoide: heces sólidas.
2. Ileostomía
La ileostomía se realiza en el íleon, la parte final del intestino delgado. En este tipo, las heces son más líquidas y contienen enzimas digestivas que pueden irritar la piel, por lo que requiere especial cuidado.
Se indica en:
- Enfermedad de Crohn.
- Colitis ulcerosa.
- Cáncer colorrectal.
- Complicaciones intestinales graves.
Las ileostomías suelen necesitar bolsas de vaciado frecuente y productos protectores de la piel periestomal.
3. Urostomía
La urostomía permite la eliminación de la orina cuando la vejiga o los conductos urinarios no pueden usarse o han sido extirpados.
Cómo se realiza: el cirujano utiliza un segmento del intestino para crear un conducto que conecta los uréteres con el exterior. La orina se recoge en una bolsa urinaria adherida al abdomen.
Indicaciones comunes:
- Cáncer de vejiga.
- Malformaciones congénitas.
- Lesiones del aparato urinario.
Cómo cuidar una ostomía correctamente
El cuidado del estoma es fundamental para evitar complicaciones, mantener la piel sana y asegurar una vida diaria sin molestias. Con una rutina adecuada, la mayoría de las personas ostomizadas se adaptan con facilidad.
Higiene diaria de la ostomía
Limpia la zona del estoma con agua tibia y jabón neutro, sin frotar ni usar productos con alcohol o perfumes. Seca suavemente con gasas o una toalla limpia antes de colocar el dispositivo nuevo.
Cambio del dispositivo
Los sistemas recolectores deben cambiarse cada 1-3 días, según el tipo de bolsa o el nivel de salida. Asegúrate de que la piel esté completamente seca y de que el recorte de la base adhesiva se ajuste al tamaño exacto del estoma para evitar fugas.
Protección de la piel periestomal
Usa barreras cutáneas, polvos absorbentes o anillos de sellado para prevenir irritaciones. Si observas enrojecimiento, picor o sangrado, consulta con tu enfermero/a estomaterapeuta o farmacéutico de confianza.
Observación regular del estoma
Un estoma sano debe ser rosado, húmedo y sin dolor. Cualquier cambio de color, forma o secreción anormal debe ser revisado por un profesional sanitario.
Vida cotidiana con una ostomía: volver a la normalidad
Vivir con una ostomía requiere una adaptación progresiva, pero con apoyo médico, emocional y farmacéutico, es totalmente posible retomar las actividades cotidianas.
Actividad física y deporte
La ostomía no impide hacer ejercicio. Caminar, nadar, practicar yoga o incluso deportes más exigentes es posible con dispositivos adecuados. Es importante evitar levantar peso excesivo durante los primeros meses para prevenir hernias periestomales.
Vida social y laboral
Las bolsas modernas son discretas y seguras. No se perciben bajo la ropa, no emiten olores y permiten moverse con total confianza. Las personas ostomizadas pueden trabajar, viajar e incluso mantener relaciones íntimas sin restricciones.
Bienestar emocional
El impacto psicológico es uno de los aspectos más importantes. Al principio pueden surgir sentimientos de vergüenza o rechazo, pero con el tiempo y el acompañamiento profesional, la mayoría de las personas logran una excelente adaptación emocional. Participar en grupos de apoyo o buscar acompañamiento psicológico especializado puede ser de gran ayuda.
Alimentación y hábitos saludables para el cuidado de la ostomía
La dieta influye directamente en el confort y el funcionamiento del estoma. Aunque no existe una pauta universal, hay recomendaciones generales que favorecen el bienestar:
- Comer despacio, masticar bien y evitar tragar aire.
- Mantener una buena hidratación diaria.
- Introducir nuevos alimentos poco a poco y observar su efecto.
- Evitar comidas muy grasas, picantes o flatulentas si producen molestias.
- En ileostomías, aumentar la ingesta de sales y líquidos para evitar deshidratación.
En Farmacia Martel, nuestros profesionales pueden aconsejarte sobre suplementos nutricionales e hidratantes orales específicos para personas ostomizadas.
Productos recomendados para el cuidado de la ostomía en Farmacia Martel

En Farmacia Martel contamos con una amplia gama de productos especializados para el cuidado de la piel y el manejo del estoma, seleccionados por su eficacia, seguridad y comodidad.
Dispositivos recolectores
Disponemos de bolsas de una y dos piezas, transparentes u opacas, con filtros para gases y materiales flexibles que se adaptan al cuerpo sin irritar la piel.
Accesorios y barreras cutáneas
Los anillos de sellado, polvos y toallitas protectoras ayudan a mantener la integridad de la piel periestomal, evitando fugas y molestias.
Productos de higiene y confort
Ofrecemos soluciones de limpieza sin alcohol, desodorantes específicos para bolsas y productos calmantes que ayudan a cuidar la piel sensible.
Nuestros farmacéuticos pueden asesorarte sobre qué sistema es más adecuado según tu tipo de ostomía, la morfología de tu estoma y tu estilo de vida, garantizando comodidad, discreción y seguridad.
Cuándo acudir al profesional sanitario si tienes una ostomía
Es importante realizar controles regulares con el equipo médico o farmacéutico. También debes consultar de inmediato si observas:
- Cambios de color (palidez, tono azulado o negruzco).
- Dolor, sangrado o secreción maloliente.
- Pérdida de adhesión o fugas constantes.
- Enrojecimiento o picor persistente.
- Cansancio excesivo, mareo o signos de deshidratación.
La detección precoz de cualquier anomalía es clave para prevenir complicaciones y mantener una buena calidad de vida.
Preguntas frecuentes sobre la ostomía
No. Algunas son temporales y se cierran cuando el órgano recupera su función, mientras que otras son definitivas.
Sí. Con los dispositivos actuales y una buena planificación, se puede llevar una vida activa y viajar sin limitaciones.
No. Las bolsas actuales son planas, discretas y sin olor. Nadie notará que la llevas.
Sí. La ostomía no afecta la vida íntima, aunque al principio puede requerir adaptación emocional y comunicación con la pareja.
Utiliza productos protectores específicos y consulta con tu farmacéutico o enfermero estomaterapeuta para ajustar el sistema.
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