Con la llegada del verano, los cuidados para nuestra piel se vuelven imprescindibles.
En estos meses, los índices de radiación UV del sol aumentan especialmente. Es un factor que no debemos pasar por alto, al que se suma el incremento de horas de luz solar. Y es que, a más horas de luz, mayor es el tiempo que pasamos en el exterior y, por tanto, al sol.
Estos aspectos pueden poner en juego el bienestar de nuestra piel. Una exposición excesiva al sol, sin protegerla adecuadamente, puede desencadenar efectos perjudiciales, cuyos signos y consecuencias pueden prolongarse más allá del verano e, incluso, volverse irreversibles.
A continuación, te facilitamos 7 sencillos consejos para cuidar tu piel en verano que te permitirán mantenerla saludable y llena de vitalidad.
Hidratarse; fundamental.
En los meses estivales, el aumento de las temperaturas y el incremento a la exposición solar pasa factura a nuestro organismo y, por tanto, a nuestra piel.
Por ello, resulta imprescindible hidratarnos de forma correcta, especialmente en verano. Entre las recomendaciones que te sugerimos están beber, al menos, 2 litros de agua diariamente, aumentar el consumo de fruta y verdura o aplicar cremas hidratantes en tu piel.
Si proporcionamos a nuestro cuerpo la hidratación necesaria, evitaremos inconvenientes como la deshidratación cutánea, que se manifiesta en una piel seca y apagada.
Así que no olvides este consejo para mantener tu piel fuerte, fresca y radiante este verano.
Protector solar: el mejor amigo de tu piel
Incluye el protector solar dentro la rutina de cuidado diario de tu piel. No olvides aplicarlo cada vez que vayas a exponerte al sol, especialmente en el rostro, y renuévalo frecuentemente, al menos cada dos horas.
Recuerda utilizar un protector solar que cuente con un factor de protección de, al menos, más de 30 FPS y, si es posible, de alto espectro, que proteja de rayos UVA y de UVB. Si a pasar tiempo en lugares con agua, como playas o piscinas, puede ser interesante que elijas un protector solar resistente a esta.

La importancia de la ropa
Cuando se acerca el verano, son frecuentes las recomendaciones acerca de cómo escoger la ropa más conveniente para estos meses, especialmente calurosos. Fundamentalmente, estos consejos se resumen en elegir prendas ligeras y transpirables, que además protejan nuestro cuerpo de la exposición solar.
Optar por prendas que faciliten una adecuada transpiración es clave para evitar reacciones por sudoración y poder así cuidar tu piel en verano.
Fruta y verdura
En verano, incluye en tu dieta diaria frutas y verduras. Estos alimentos te proporcionarán gran cantidad de agua y, por tanto, contribuirán a mantenerte hidratado también por dentro. Las frutas y verduras son toda una fuente de ricos antioxidantes. Su acción en el organismo es muy importante para proteger la piel de los daños causados por las lesiones y agresiones solares, favoreciendo e impulsando la regeneración celular.
Por tanto, una alimentación saludable, variada y rica en antioxidantes, contribuirá a la salud de tu piel y al bienestar de tu organismo.
Piel limpia, piel sana
La llegada de los meses estivales trae consigo el aumento de las temperaturas. Este incremento desencadena la sudoración en el organismo, haciendo que los poros se cubran frecuentemente.
Limpiar diariamente nuestra piel, además de proporcionar los cuidados e hidratación necesaria, evitará la aparición de puntos negros, tan desagradables pero comunes.

Exfoliación regular
Tu rutina habitual para el cuidado de tu piel no debería prescindir de los exfoliantes. Estos productos permiten eliminar células muertas que se acumulan en el tejido, favoreciendo la regeneración celular. Si los aplicas entre una y dos veces por semana, podrás apreciar cómo tu piel queda especialmente suave, luminosa y cuidada.
Por tanto, no descartes su utilización regular para cuidar tu piel en verano.
Planifica tus salidas al exterior
Como te contábamos al comienzo del post, en verano la radiación solar es más agresiva que en otras estaciones. Además, existe una franja horaria en la que estos niveles de radiación son más altos, la que coincide con las horas de más calor, entre las 12h y las 16h. Esto representa una amenaza para el bienestar de nuestra piel, que puede sufrir los efectos dañinos de los rayos solares.
Siempre que sea posible planifica tus salidas, evitando exponerte al sol en esa franja horaria.
En caso negativo, protégete con ropa adecuada, protector solar y una hidratación correcta.
Como has podido comprobar, son muchas las opciones que tenemos para mantener nuestra piel sana y radiante en verano. Esperamos que este post te haya servido de utilidad, animándote a seguir estos consejos. ¡Tu piel te lo agradecerá!
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